2009: un año diferente
Los creadores de malware continúan aprovechándose de las novedades tecnológicas para infectar las computadoras de los usuarios; en 2009 YouTube, Facebook, Twitter y otros servicios de éxito fueron empleados para esconder malware o sirvieron como excusa de ingeniería social para su propagación. El objetivo principal: crear redes de computadoras zombies o botnets controladas remotamente para la realización de todo tipo de prácticas ilícitas como ataques DDoS, chantajes y robo de identidades digitales.
A mediados de enero el gusano Conficker provocó una pandemia como hacía tiempo que no se veía en Internet, demostrando que la Red no se encuentra a salvo de patógenos malignos y que el eslabón más débil continúa siendo el usuario. A finales de enero se descubría un troyano para Mac OS X que utilizaba copias ilegales de programas para infectar las computadoras de los usuarios. En febrero, el día 14 (San Valentín, fiesta de los enamorados en buena parte del mundo) también sirvió de excusa para la propagación de malware.
La producción de malware ha evolucionado, pasando a asemejarse en gran medida a un negocio, con hotlines para los clientes de los virii (creadores de virus) e incluso programas libres cuyos creadores cobran por “customizaciones”, desarrollo de plug-ins y ampliaciones a medida; “¿quiere robar números de tarjetas de crédito? ¿enviar Spam? ¿o tal vez realizar ataques DDoS? sea lo que sea ¡nosotros podemos hacerlo!” es lo que parecen clamar a los cuatro vientos las mafias que se dedican a ello.
En octubre se dieron a conocer gran cantidad de contraseñas de los principales servicios gratuitos de webmail que habían sido robadas.
Los servicios cloud -en la nube- estuvieron también en el ojo del huracán: octubre fue su mes negro con pérdidas de datos en usuarios de Facebook y Sidekick, que cuestionaron el modelo seguido por las empresas que prestan estos servicios así como la excesiva confianza que en ellos estamos depositando todos los usuarios.
artículo de carlos kamagra
